JOY DIVISION
“Closer”
es un disco intensamente depresivo con un sonido devastador. Se grabó
en 13 días y 13 noches y fue el segundo disco de Joy Division,
grabado en vida de Ian Curtis, pero publicado después de su muerte
con un título, una carátula y diseño dignos de una muerte plasmada
en papel y en vinilo; después de la muerte Ian Curtis colgado en su
propia cocina, el disco póstumo cobró mayor importancia y
dramatismo, gracias a que la gente en general suele estar atraída
por la muerte y el consiguiente mercadeo y más si se trata de un
cantante tan carismático como Ian Curtis que padecía de epilepsia a
una temprana edad y que sufrió la incomprensión de sus compañeros
de grupo que más tarde se llamaron New Order.
El
diseño de “Closer” es sobrio con un color amarillento y en medio
de la portada una foto de velatorio de Bernard Pierre Wolff. En la
cubierta frontal del disco figura esa foto con la palabra “Closer”
y en la trasera “Joy Division” y contiene una perfecta conjunción
de 9 canciones que una tras otra son una obra de arte.
.
Comencemos
por la primera obra de arte: en un sonido como si de sosa cáustica
se tratase, nos encontramos con la descripción de la crueldad humana
y el regocijo por el sufrimiento ajeno. “Atrocity Exhibition” nos
describe el manicomio donde va toda la gente válida que hay en este
mundo, en un momento u otro acaba en la más absoluta de las
soledades, preguntándose porqué le miran tanto si ya han conseguido
lo que querían: acabar con los realmente valiosos en esta sociedad.
El
segundo corte comienza con una percusión electrónica acompasada a
modo de túnel de sonido y aparece en escena el sintetizador
construyendo un futurismo sonoro, pero con un claro mensaje de
aislamiento, se repite una y otra vez: “Isolation”. El sonido se
dulcifica un poco, pero sólo eso.
El
tercer tema es “Passover” que significa “Pascua” que habla de
la crisis sentimental que Ian Curtis tuvo con su mujer –Deborah
Curtis- poco antes de morir suicidado.
El
cuarto tema “Colony” es uno de mis favoritos por su inmediatez
sonora; pero el mensaje siempre es el mismo: desesperanza,
pesadillas, reproches y no saber muy bien porqué estamos aquí.
El
quinto tema “A Means To An End” representa muy bien la sensación
de tragedia griega de un joven europeo que ve sus ideales como algo
muy familiar pero cada vez más inalcanzables. Un sentimiento de
violencia contenida y frustración inunda esta canción.
El
sexto tema y cambiamos de cara es “Heart And Soul”, que más
tarde daría título a una caja con temas en directo, maquetas, demos
y un montón de tesoros que aglutinan toda la discografía de Joy
Division.
El
séptimo tema “Twenty-Four Hours” es quizá el que más se acerca
a la idea de suicidio de Ian Curtis (…una nube cuelga sobre mí,
marca cada movimiento…). Abrumado por las giras, los viajes, el
público que quería de él que representase su papel de loco en un
escenario, cansado de tener alrededor gente que no le comprendía y
ni siquiera prestaba atención a sus letras, Ian decidió que lo
mejor sería alejar los problemas colgándose de su cocina, pero sólo
era la idea. La consumación vendría después.
Con
“The Eternal” el octavo tema del disco, uno siente las sienes
palpitar por la emoción que transmite; es un tema reflexivo y a modo
de procesión de Semana Santa a la manera inglesa, un hombre-niño
abrumado por los acontecimientos saluda a las almas que le vienen a
visitar como si fuera una columna de soldados alemanes. El ritmo del
desfile es lento y hay flores tiradas por el suelo bañadas por la
lluvia. La emoción se para y da lugar a la devastación de la
personalidad en un lugar donde nada importa; no sabemos si estamos en
el cielo particular de Ian o en las puertas del mismísimo
purgatorio.
Acaba
el disco más depresivo e intenso que he escuchado jamás. No es
hablar a la ligera, pero una vez que escuchas “Closer” sabes que
ya nada será igual y ningún otro disco artificial de sufrimiento
adolescente puede hacerle sombra a esta obra magna que termina con
una llamada de atención a la responsabilidad, la pérdida de
ideales, y la falta de esperanzas.
Poco
después de la grabación del disco Joy Division lanzaron al mercado
un single con mucho éxito que Ian Curtis no pudo disfrutar. “Love
Will Tear Us Apart” es todo un himno de amor, tan sincero como
trágico, nos revela que el amor nos desgarra por dentro y el volcán
se vuelve hielo y vuelta a empezar. Vivimos en la edad del hielo y ya
nada nos puede afectar después de ver tantas exhibiciones de
atrocidades.
